Entrades populars

divendres, 8 de juny del 2012

naracion colectiva

Estuvimos conduciendo largo rato y de repente… vi a alguien que me saludaba con la mano. ¡Era Marcus! Detuve la moto enseguida, me bajé y corrí hacia él. Oía los gritos de Juan gritando detrás de mí, cuestionando dónde iba, qué estaba haciendo… No le di la más mínima importancia. Sólo me preocupaba poder llegar a Marcus, abrazarle, oír su voz. Pero desapareció… Había sido de nuevo una alucinación. Todo era debido a las intensas ganas que tenía de encontrarlo. Al percatarme de la cruda realidad, eché a llorar. Marcus no estaba allí, y lo echaba tanto en falta… lloraba y lloraba desconsoladamente. Me daba igual lo que pudiera opinar Juan. Marcus era mi amor, un amor con paradero desconocido.Necesitaba estar sola. Me dirigí detrás de un árbol ante la mirada atónita de Juan. Había quedado estupefacto. No comprendía lo que acababa de ocurrir. Mi llanto quedó interrumpido por la melodía del móvil, vibrando suavemente en el interior de mi bolsillo trasero.
- ¿Si?- Carol, soy Francesco.- ¿Qué quieres?- Te quiero.Sus palabras me parecían vacías de contenido. Ya no me importa lo que él pudiera opinar. Sólo quería a Marcus. Y le colgué.Al girarme hacia Juan, vi que no se encontraba solo. Ante él… Marcus y tres hombres más armados apuntándole en la sien. (Marta Castro)

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada